No tengo más dudas, perdí sin remedio el norte y no hay brújula que me guíe a una salida clara, aunque internamente se que hay una sola, pero no la quiero tomar. Me resisto a dar el paso, no quiero abandonar pero no se por qué pelear, porque no hay incentivo para seguir esta pelea, porque no hay premio que pague esta angustia, estos nervios, esta desesperación, estos constantes nudos que atraviesan mi cuerpo y hoy están acá por el medio, mañana un poco más arriba en la espalda, y pasado quién sabe...
Sin dudas lo tengo que hacer, tengo que liberarme para poder crecer, si sigo así mis ganas se van a estirar hasta desvanecerse y no puedo permitirme castigo semejante, no me lo merezco. Lo triste es que aún no se que es lo que realmente me merezco, es por eso que quizás no pueda dar ese pasito, que me haga doblar hacia el palacio de las comunicaciones y hacer ese trámite gratuito que me liberaría, al menos de momento, todas estas presiones. Francamente no se que hacer, pero lo tengo que hacer pronto.
1 comentario:
ah, yo había dejado de entrar hace banda porque creí que seguías carente de ideas...que puto
por tipos como vos JPFeinmann dijo lo de la prosa horrible (?)
Publicar un comentario