No volví a escribir en el blog, otra vez! ¿Por qué? No tengo idea, bueno justamente por eso quizás, me quedé sin ideas en líneas generales. No tengo constancia, está claro, y la vergüenza siempre me termina ganando, me da un pequeño "no sé qué" escribir y exponerlo, sobre todo por lo pobre de mi lenguaje y lo trillado de los temas que abordo. Pero, como un caballo de calesita que no se cansa de pasar varias veces por el mismo lugar, lo vuelvo a intentar.
Estoy un poco desconectado de la problemática diaria, o bueno, de eso que los medios concentrados proponen como agenda en realidad. Pero entre el salpicado de temas que veo pasar me encuentro con un pseudo debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, por vez enésima. El tema tiene demasiadas aristas y matices como para entrarle en un par de párrafos, por eso que solo voy a dejar la reflexión de título a este post, si ese es el gran problema de esa gran bolsa de gatos denominada "inseguridad" entonces sí que estamos jodidos. Si encerrar pibes y meterlos en un sistema perverso como el sistema penal argentino (que no escapa a la lógica de los sistemas penales en general) es LA solución, estamos mucho más jodidos de lo que creo.
Entiendo que por algún lado hay que empezar y que discutir la inseguridad desde los efectos de las políticas neoliberales de los noventa es mucho más engorroso y menos televisable, resulta mucho más "ganchero" llevar a un par de inútiles a sueldo a debatir sin sentidos por todos los canales de noticias.
Ahora bien, desde mi humilde visión, ¿no deberíamos empezar por el rol que cumple la policía en la problemática de la inseguridad? Todas las policías del país aún siguen siendo, institucionalmente hablando, resabios de los aparatos represivos de la dictadura y al día de hoy son quienes controlan todas y cada unas de actividades ilegales que puedan imaginarse, sin el aval policial no podrían operar desarmaderos, puteríos, capitalistas de juego clandestino, narcotraficantes y una larga lista de etcéteras que por pereza prefiero no detallar. Eso sin contar la mano de obra juvenil proveniente de los estratos sociales más bajos, usada para los distintos mandados, material de descarte que ante la primera de cambio es asesinado en algún falso enfrentamiento o desaparecido si ni siquiera pueden inventar una escena del crimen creíble. Estas son las únicas fuerzas del estado que habitualmente aplican la pena de muerte vía gatillo fácil, muchas veces con el consentimiento de una sociedad cada vez más alienada por el influjo de los medios.
Claro está que todo esto no sería posible sin el aval del poder más corrupto de los que conforma el estado, el judicial por supuesto. Hay una gran cadena de intereses que impiden que de esto ni siquiera se hable, por supuesto ni soñemos que en el corto plazo se pueda modificar.
Arranqué con La vela porque es la banda que más escuché en los últimos 4 años y la elección del tema tuvo que ver con el título del blog, seguí con Aerosmith porque es la banda que más escuché en mi vida y elegí uno de los temas que más me marcaron en mi adolescencia. Hoy no se por donde seguir, pero no porque no tenga más bandas, sino todo lo contrario. Por supuesto no busco ser original, no hay nada de lo que vaya a postear que no hayan visto, no tengo inéditos, ni rarezas, simplemente quiero compartir algo de lo que escucho y escuché durante mi vida.
Hoy voy a ir derecho a mis veintes y en concordancia con la lluvia que me acompañó toda a la salida del trabajo les dejo el tema que estuve cantando desde que salí de San Martín y Perón hasta la estación Florida del subte B.
Azul era el disco que presentaban en la cancha de All Boys Los Piojos allá por noviembre de 1998 y tanto me insistió mi amigo el Enano que al fin lo acompañé. Ese ritual fue increíble, pero el amor definitivo llegó en enero de 1999 en el Autocine de Villa Gesell, la lluvia, la banda, fue todo para mi, de ahí en más el amor fue incondicional.
En honor a esa lluvia y a la lluvia de hoy primero dejo Agua
Agua
Agua, como te deseo
agua, te miro y te quiero
agua, corriendo en el tiempo
agua, sal de mi canilla
quiero que me hagas cosquillas
siempre, sonido sonriente
dame, que es grande mi confusión.
Agua, cayendo del cielo
agua, con furia y sin freno
lava todos mis recuerdos
dame en tus hojas la bendición.
Guerras, amores, truenos
barcos, montañas y sueños
todo descansa en tu corazón.
Era clara, era vida, de mis manos se escurría
me besaba, me envolvía, pero siempre agua seguía
amanecer, desnuda en tu ritual, y así te encuentro,
serena siempre
era tan clara, era vida, de mis manos se escurría.
Agua ya sabemos como esto es
agua, hay uno y si hay dos no hay
dos sin tres
dos sin tres
Puede estar mas fría y dura que vos
puede deshacerse en ardiente vapor
dame, dame, dame, dame un poco de tu paz
que mi confusión es grande y así ya no puedo mas.
que mi confusión es grande y así ya no puedo mas.
Ui ui uh, ui ui uh, la tierra es tierra de color azul...
Y para redoblar la apuesta pongo el tema que me hechizó: