Mostrando entradas con la etiqueta opinion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opinion. Mostrar todas las entradas

1/27/2011

Señal que estamos jodidos

Estoy un poco desconectado de la problemática diaria, o bueno, de eso que los medios concentrados proponen como agenda en realidad. Pero entre el salpicado de temas que veo pasar me encuentro con un pseudo debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, por vez enésima. El tema tiene demasiadas aristas y matices como para entrarle en un par de párrafos, por eso que solo voy a dejar la reflexión de título a este post, si ese es el gran problema de esa gran bolsa de gatos denominada "inseguridad" entonces sí que estamos jodidos. Si encerrar pibes y meterlos en un sistema perverso como el sistema penal argentino (que no escapa a la lógica de los sistemas penales en general) es LA solución, estamos mucho más jodidos de lo que creo.
Entiendo que por algún lado hay que empezar y que discutir la inseguridad desde los efectos de las políticas neoliberales de los noventa es mucho más engorroso y menos televisable, resulta mucho más "ganchero" llevar a un par de inútiles a sueldo a debatir sin sentidos por todos los canales de noticias.
Ahora bien, desde mi humilde visión, ¿no deberíamos empezar por el rol que cumple la policía en la problemática de la inseguridad? Todas las policías del país aún siguen siendo, institucionalmente hablando, resabios de los aparatos represivos de la dictadura y al día de hoy son quienes controlan todas y cada unas de actividades ilegales que puedan imaginarse, sin el aval policial no podrían operar desarmaderos, puteríos, capitalistas de juego clandestino, narcotraficantes y una larga lista de etcéteras que por pereza prefiero no detallar. Eso sin contar la mano de obra juvenil proveniente de los estratos sociales más bajos, usada para los distintos mandados, material de descarte que ante la primera de cambio es asesinado en algún falso enfrentamiento o desaparecido si ni siquiera pueden inventar una escena del crimen creíble. Estas son las únicas fuerzas del estado que habitualmente aplican la pena de muerte vía gatillo fácil, muchas veces con el consentimiento de una sociedad cada vez más alienada por el influjo de los medios.
Claro está que todo esto no sería posible sin el aval del poder más corrupto de los que conforma el estado, el judicial por supuesto. Hay una gran cadena de intereses que impiden que de esto ni siquiera se hable, por supuesto ni soñemos que en el corto plazo se pueda modificar.

10/11/2008

Partidos que te sacan las ganas de seguir mirando fútbol

Que loco es generarse expectativas por un partido de fútbol en el que uno no va a poner en juego su pasión. Hoy me senté a ver, con todas las ganas del mundo, Argentina - Uruguay, quería ver todo eso que hace al fútbol un deporte extraordinario, goles, gambetas, pases bien dados, patadas arteras, etcétera. Pero, por el contrario, me di cuenta de varias cosas, el fútbol sin pasión me es cada vez más difícil de aguantar y que los jugadores están cada vez más maricones. Cada entrevero terminaba con alguno haciendo teatro y pidiendo tarjetas, no hubo pierna fuerte, sino más bien malaleche. Hoy el fútbol me defraudó, o mejor dicho los jugadores me defraudaron. Me tendré que conformar con seguir viendo a Boca, donde no tengo que disfrutar del juego, sino solo entregar el corazón.


Tevez maniobra ante la atenta mirada de Pereira, uno de los dos va a terminar pidiendo amarilla para el otro

3/27/2008

La espera

Son las 7 y falta un rato. Tengo que hacer huevo para ir al templo y mientras tanto aprovecho para seguir diciendo nada. Escucho a la presidente mentir pavadas delante de una tribuna más digna de la que voy a integrar en un rato que de la de un meeting político y me lleva a pensar, como tantas otras veces, que este país no tiene solución y lamentablemente los hechos me confirman mis sospechas. Todo es improvisado, todo es mentiroso, todos son esfuerzos individuales vacuos. Mientras todo se reduzca a ver quien la tiene más grande y todo se lleve al terreno de la confrontación, nada va a ser mejor, solo empeorará.